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Mangas Verdes

Un asesinato y una brutal agresión

Un asesinato y una brutal agresión

La sinrazón o el simple desprecio a la mujer vuelven a la carga, cebándose en este caso en menores de edad. Realmente despreciable. El instituto madrileño Calderón de la Barca (Carabanchel) ha suspendido sus clases tras haber sido asesinada la pequeña Alba el pasado miércoles a manos de un desconocido, y apuñalada otra alumna, María del Pilar, por su ex novio cerca del centro. Todo en menos de 48 horas. Resulta alarmante que la locura que parece impregnar a un... ¿desalmado?, ¿enloquecido?, sector del género masculino se esté extendiendo también entre los jóvenes. Desesperanzador.
Lee la información en El Mundo

Entonces fue el silencio

“Muchas veces las palabras que tendríamos que haber dicho no se presentan ante nuestro espíritu hasta que ya es demasiado tarde”
(André Gide)

Pero si hablan y todo

Pero si hablan y todo

Saludamos desde esta bicolumna diaria de las buenas horas a José Segura, nuevo delegado del Gobierno en Canarias, más que nada porque el hombre ha logrado romper una de esas terribles certezas que la política de andar por casa había grabado en mi mente en los últimos años: los delegados del Gobierno no hablan (cópiese esto cien veces). Ni en voz propia ni a través de sus gabinete de prensa.
Hoy respiro aliviado porque, una vez superados el malestar y la desazón periodísticos que provoca el autismo institucional, lo que realmente a uno llegaba a preocuparle es que ese mutismo exacerbado pudiera acabar haciendo mella en la salud del enrocado. Y uno no le desea el mal a nadie, así sea delegado, ministro o presidente de tu comunidad (de vecinos que conste, al otro tampoco).
Segura ha dado el do de pecho. Ha hablado y hasta por los codos de los múltiples problemas que afectan a la región y en los que tiene responsabilidad directa el Estado. Habló de mejorar la eficacia de la Administración, de inmigración, de los recursos de las fuerzas de seguridad, de la ayuda al emigrante canario y de la necesaria colaboración con el Gobierno de Canarias en la búsqueda de soluciones. También se puede decir que por hablar que no quede, pero hombre y mujer, estará usted conmigo en que por algo hay que empezar. Y uno se siente más movido a esperar algo de quien te habla antes de quien te evita, aunque sea por esas cosas de la cercanía, la transparencia y la afabilidad. Que luego te vende humo, cabe la posibilidad. Pero tampoco nadie puede avalar el dicho de que el calla, otorga, porque en estos casos suele ocurrir que terminas siendo consciente de que has comprado humo cuando ves el fuego. Y, claro, es ya demasiado tarde.
Ojo, no es ésta una crítica velada a la labor de Antonio López durante sus años al frente de la Delegación. De hecho, la suya fue una labor discreta que se movió dentro de los parámetros de lo que se ha dado en llamar políticamente correcto. De corte anacoreta, pero longeva. Criticada, más no contestada. Serena, y a la vez exasperante. Secreta, casi, y sin embargo pública. De hecho, no podemos poner en tela de juicio sus logros porque, simplemente, no sabemos cuáles son. Su escasa, pero siempre educada, relación con la prensa y la opinión pública se limitó a los actos oficiales y a la comunicación de las cifras oficiales cuando fue menester.
Segura tiene la palma. El nuevo responsable de la Administración del Estado en Canarias tiene la oportunidad de dar un paso adelante y de corregir, si se lo propone, el desaguisado que en materia de seguridad ciudadana, prisiones e inmigración soporta el Archipiélago. Pero, efectivamente, no basta con hablar. Bastará ver si su talante (marca Acme ZP) se mantiene una vez comience Madrid con las rebajas. Y si su capacidad de gestión y eficacia están a la altura de sus dotes para la oratoria. No estaría nada mal. Supondría acabar con otro de mis prejuicios ante la cosa pública: los delegados del Gobierno no solucionan problemas (bórrese esto cien veces). O sí.
PD: Lo mismo va para Carolina Darias, la vigorosa levedad hecha subdelegada, y para Carlos González, a quien por ahora no tengo el gusto de conocer.
Artículo publicado en El Mundo/La Gaceta de Canarias
viernes 7 de mayo de 2004

Els controladors

A nuestros amigos del gobierno tripartito catalán comienza a vérseles el plumero. Tanto cacarear sobre la libertad de prensa, tanto criticar el control sobre los medios de comunicación y tanto poner a parir a Urdaci y compañía para ahora quedar con las pancartas al aire al filtrarse un documento interno en el que se clasifica a los periodistas en 'hostiles' y 'afines'. Enternecedor. Siendo justos tenemos que decir que esta práctica es habitual en todos los gobiernos e instituciones (vale, la mayoría, si usted conoce alguno que no), del color político que sean, pero sirve para que recordemos el terreno sobre el que nos movemos y la necesidad de denunciar siempre este tipo de coacciones al derecho a la información.
La noticia no tiene desperdicio y la puedes seguir en La Razón o Periodista Digital.
La que hay liada en Cataluña es gorda. Vívelo (en catalán) en e-noticies
Puedes leer la opinión de Carlos Herrera en Periodista Digital
O discutir sobre el tema en Libertad Digital

Paraíso a la deriva

Paraíso a la deriva

La cosa está muy pero que muy malita. Echar un vistazo a los titulares de la prensa del Archipiélago, así como escuchar y ver los informativos que en esta tierra fragmentada lo son provoca una sensación de espanto imposible de soslayar. El paro, ese mal que en Canarias se ha vuelto crónico, aumenta sin tino; mientras, el empresariado se muestra abiertamente pesimista ante la evolución de una economía que aún se debate entre el modelo decimonónico del ombliguismo insular y el enganche al tren de la unidad regional como única interlocución válida para el desarrollo dentro y fuera de nuestras fronteras.
Es difícil hacerlo tan rematadamente mal, sembrar el descontento tanto entre el asalariado como entre los empresarios, pero aquí, entre todos (me incluyo, nos incluyo, por si alguna parte de culpa nos toca soportar) lo hemos logrado. Europa tropical, naturaleza cálida y paraíso. Cuánta soflama bananera, perdón, platanera (más sabrosa y con pintitas a decir de Loles León, Arguiñano y compañía). Soflama de la familia de las musáceas en cualquier caso, es decir tercermundista y grotesca, para un pueblo que se da de bruces cada día contra una realidad tan terca como los datos, las percepciones y las estadísticas.
Somos la región con la mayor tasa de desempleo de España, sólo superada por Extremadura y Asturias. Somos la región en la que el paro sube sí o sí mes tras mes, y si en alguna ocasión se produce el milagro del descenso, éste es tan insignificante que casi mueve a risa. En el pasado mes de abril nos atribuimos el dudoso honor de ser la única comunidad en la que el empleo sufrió retroceso, en este período incluso Extremadura y Asturias lograron rebajar su cuota de cesantía, casi en la misma proporción en la que nosotros la aumentamos. Somos también la región en la que la confianza del emprendedor se sitúa nada menos que nueve puntos por debajo de la media. Y somos la región en la que la patronal se contentaría con que se mantuviera la estabilidad, descartando la posibilidad de avances sustanciales por improbable o quimérico.
¿En qué se está fallando? Visto lo visto, cabría decir que en todo. Sindicatos y empresarios han esbozado en sus reacciones algunas de las posibles salidas a este naufragio potencial. Se apunta a una corrección de las políticas económica y de empleo del Gobierno autónomo y a la diversificación del tejido empresarial como alternativa al monocultivo de turno (ese ídolo de barro de la economía canaria), en este caso el turístico. Se recurre también a la llamada a la movilización social e incluso a la limitación de obra foránea como fenómeno que frena, a decir de quienes así lo entienden, el acceso al trabajo –a pesar de que las afiliaciones de inmigrantes a la Seguridad Social suponen sólo un nueve por ciento del total–.
Es una tarea que requiere del esfuerzo de todos. Pero ciertamente es el Ejecutivo quien debe acometer un plan de choque urgente, modificando de raíz lo que haya que modificar para impedir que la situación se le vaya definitivamente de las manos. Aspectos como el destino y efectividad de las ayudas e inversiones europeas, esa especie de camelo consentido sin objeto determinado que es la RIC o los inútiles y desfasados planes de formación y empleo son algunas de las lagunas (océanos diríamos) de este y anteriores gobiernos de la comunidad. Adán Martín y José Manuel Soria, socios máximos del poder regional, han hecho de la gestión escaparate de su acción política. Pues que se note. Porque esta gran empresa de todos que se llama Canarias va proa al marisco. Tal que un paraíso a la deriva.
Artículo publicado en El Mundo/La Gaceta de Canarias
jueves 6 de mayo de 2004

Eso que llaman el 'vil metal'

“En estos tiempos los jóvenes piensan que el dinero lo es todo, algo que comprueban cuando se hacen mayores”
(Oscar Wilde)

Una web para el comercio justo

Unicef acaba de poner en marcha Ozonalia, una web en español dedicada al comercio justo en la que los usuarios podrán adquirir distintos productos, compartir iniciativas y experiencias, y buscar asesoramiento dentro de la filosofía del consumo responsable, el respeto al medio ambiente y una economía más justa que combata las situaciones de miseria y marginalidad en el Tercer Mundo. Una excelente iniciativa que desde aquí apoyamos sin reservas.
Infórmate en Hispavista
Visita Ozonalia

La 'fonrisa' de La 'Fioconda'

La 'fonrisa' de La 'Fioconda'

La de La Gioconda es, además de enigmática, una sonrisa forzada. La Mona Lisa no tenía dientes, como lo leen, y cuentan que a Leonardo le costó lo suyo diseñar el gesto para que, a la par que misterioso e inteligente, resultara pelín sensual. Algo imposible si a la bella dama le asomaran las encías tal cual, desnudas y desdentadas. Es por eso, quizá, la única sonrisa de labios apretados que recuerdo. Bueno, esa y la de Aznar, pero en este último caso podría decirse que el bigote actuaba de elemento plástico colateral en la conformación del retrato. El rasgo burlesco de la joven napolitana es un, como si dijéramos, “ya verás tú la alegría que te llevas como abra la boca, simplón”. Pobre Mona Lisa.
Sé que las hipótesis sobre la personalidad y el sentido del magistral cuadro de Da Vinci son múltiples y algunas hasta bien documentadas. Hay quien sostiene, incluso, que es el propio autor, despojado de barba y de arrugas, quien, ligeramente travestido, aporta la imagen en lo que sería prácticamente el primer autorretrato glam de la historia del arte. Sobre la sonrisa también se barajan innumerables interpretaciones: el otorrinolaringólogo estadounidense Peter Pastore propuso a mediados del siglo XX que la legendaria sonrisa de la Gioconda era el síntoma de un principio de Anginas. Afirmaba que la contracción en los labios de la modelo es la misma que observó en pacientes que pasaron por su consulta, con molestias en la garganta. Otros médicos han atribuido su sonrisa a que era asmática o a que las amígdalas dilatadas, un tumor, la alergia al polen o un trastorno psiquiátrico que causa la sensación de un nudo en la garganta, obstaculizando la respiración normal. Para el doctor Kenneth Keele, muestra la satisfacción de una mujer embarazada. Aunque en 1953, durante un congreso de optometría, se explicó que Freud estaba equivocado porque Mona Lisa sonríe de ese modo a causa de la miopía de Leonardo. También se ha afirmado que la misteriosa dama debió padecer una enfermedad que paralizó un lado de su rostro. Ganas de complicarse la vida, la Gioconda no tenía dientes, y se acabó. De ahí el nombre: Mona, porque era guapita de cara (según los gustos de la época, digo yo) y Lisa, por su dentición mellada.
Ahora, que se cumple el quinto centenario de la pintura más famosas de todos los tiempos, un grupo de científicos británicos va y desarrolla una técnica para generar dientes a partir de células madre extraídas del propio paciente. A buenas horas, diría la desdichada Gerardini, el propio Da Vinci y la inmensa legión de desdentados que en este mundo lo han sido, personas abocadas al escarnio, el fefeo (La Fioconda ef una pafada) y al caldito, y en épocas más recientes a la ortodoncia invasiva y el quita y pon.
La ciencia adelanta que es una barbaridad, y el arte no le va a la zaga. De la política podríamos decir lo mismo. Ahí está ese pedazo de sonrisa zapatera o zapateriana, que no zapatista, proclamando a los cuatro vientos que dientes hay para lo que haga falta, mientras no se caigan o no se los parta alguien primero, líbrenos Dios, Buda y Alá de tal tragedia.
La investigación genética habría evitado, de haberse desarrollado en pleno Renacimiento, las penalidades de Da Vinci para captar el encanto de aquella sonrisa desdentada. Pero también nos hubiera privado del disfrute y de la discusión en torno a una de las mayores obras de arte de todos los tiempos. Es la contradicción inherente a nuestra condición humana, a la misma condición dialéctica por la que se rigen las leyes de la naturaleza. Por un lado se da y por el otro se quita. Todos con mordedores y babeando a los sesenta años: “Es que me están saliendo los dientes”. Pardiez. Puede que usted también sonría al leer este comentario, y no se lo reprocho. Es más, ya puede hacerlo sin vergüenza ni rubor. A mandíbula batiente.
Artículo publicado en El Mundo/La Gaceta de Canarias
miércoles 5 de mayo de 2004

Helarte por helarte

“Si yo pinto a mi perro exactamente como es, naturalmente tendré dos perros, pero no una obra de arte”
(Goethe)

Degradity show

Degradity show

Juré que no volvería a hablar más de ellos y, de hecho, la insumisión televisiva a la que gustosamente me he entregado en los últimos meses me ha ayudado sobremanera a mantener el compromiso. Los llamados reality show, ese invento surgido de la entrañas del norteamericanismo profundo, no son ni show ni reality, ni espectáculo ni realidad. Su carga de desprecio hacia las relaciones humanas, su poco afán ético y pedagógico y la ambición desmedida de quienes manejan sus hilos dejan al peor de los culebrones a la altura de un clásico de la cinematografía mundial. Juré no volver a hablar de ellos, pero he vuelto a caer en la trampa. Han bastado cinco minutos de intento de reconciliación con la pequeña pantalla para concluir que, lejos de la regeneración, el panorama de la televisión en España sigue sin tocar fondo en su caída libre hacia la memez, la especulación sin escrúpulos y la indignidad.
Mi último sobresalto lleva por título La casa de tu vida, o algo así y, como muchos de ustedes ya sabrán, se basa en la puja de no sé cuántas parejas por hacerse con el premio que, en formato inmobiliario, pone en liza la producción del programa. Es decir, que aprovechando uno de los grandes dramas que soporta este país, como es la dificultad de los jóvenes para acceder a una vivienda, esos talentosos cerebros que se han hecho multimillonarios a costa de vender carne fresca y bronca generalizada han decidido continuar torturando a los televidentes y a los propios concursantes con un encierro de no sé tampoco cuántas semanas para ver quién insulta más a quién, quién se enrolla más con quién o quién golpea más a quién, que visto lo visto, es sólo cuestión de tiempo, no de ganas.
Sorprende aún más que sea una cadena que alardea de... ¿izquierdismo?, ¿progresismo?, ¿independencia? la que haya decidido proseguir, prácticamente en solitario, con este formato de corte tan reaccionario. Habrá quien diga, que los hay, que este tipo de programas es un reflejo de la vida misma (glup) e incluso los hay, la ignorancia es atrevida, que mantienen que son un monumento a la libertad de expresión (glup glup); otros, un tanto más cautos, defienden la cosa como un espectáculo en el que nada es lo que parece o sí, pero cuyo fin último es el de entretener y que más daño moral provocan las noticias sobre las guerras (recontraglup). La demagogia traza senderos insondables.
Se debe entender, pues, que como en el mundo hay guerras, malos tratos, enfermedades, desigualdades enormes, catástrofes de todo tipo... supone un acto cuasi heroico contribuir aún más al caos, a la depre general, y a la mala milk con la perversión definitiva de las audiencias. O, que como hay que entretener e informar, lo mismo da el Pasapalabras, La noche de Fuentes y compañía, los documentales del National Geographic, El guiñol, Siete días siete noches o los telediarios que la retahíla de amenazas, mal gusto, incivismo, violencia y desprecio absoluto hacia los valores básicos del ser humano que algunos se empeñan en cocinar y otros muchos, aún, en devorar.
Si Gran Hermano o La Casa de tu vida son el reflejo de lo que somos, de cómo somos, el verdadero servicio de una cadena de televisión comprometida con el progreso y la libertad debería ser el de articular espacios que contribuyeran a la reeducación colectiva y al fomento de las relaciones y la libertad. Lo demás son pamplinas o excusas interesadas para mantener un negocio multimillonario.
A uno siempre le queda la posibilidad de no encender la tele o de ignorar algunos canales. Es decir, de ejercer o restringir su libertad, según se mire. Cierto. Pero también le sigue quedando la posibilidad de ver, reflexionar y opinar de cuando en cuando. Si no es mucho pedir, claro. Y a leer, que son dos días.
Artículo publicado en El Mundo/La Gaceta de Canarias
martes 3 de mayo de 2004

Libertad, dignidad...

“La causa de la libertad se convierte en una burla si el precio a pagar es la destrucción de quienes deberían disfrutar la libertad”
(Mahatma Gandhi)

¿Qué hacemos con la '@'?

El periodista Luis Serrano ha arremetido, con bastante gracia y sentido común todo hay que decirlo, contra el artículo de Juan José Millás publicado el lunes 3 de mayo en El País. En el artículo, Millás defiende el uso de la '@' en aquellas palabras susceptibles (nunca mejor dicho) de feminidad y masculinidad. Lo cierto es que es una práctica que se extiende cada vez más en el lenguaje escrito ('bienvenid@', 'compañer@', 'querid@'...), especialmente en Internet, pero que algunos trasladan ya a sus escritor ordinarios. Particularmente, la '@', así utilizada, me hace gracia, a la vez que me soluciona algunos problemas de extensión cuando trabajo en la Red. En esta misma bitácora la utilizo de ese modo, me parece que es u ámbito -si es que debe tener alguno- natural. En lo de trasladarlo a la escritura común y corriente, estoy con Serrano. Me parece fuera de lugar.
Luis Serrano te lo cuenta en PR Noticias

El ordenador 'ecológico'

A Fujitsu le ha dado por ahí, y bastante que nos alegramos. Ha diseñado y fabricado el primer ordenador biodegradable, es decir construido con materiales naturales que se descomponen sin dañar el medio ambiente. Noticias como ésta le reconcilian a uno con la informática :-DDD.
Tienes toda la informacíón en El Semanal Digital

La Gramática se abre al mundo

La Academia está preparando una nueva Gramática en la que, aseguran, tendrán cabida formas lingüísticas de todos los países hispanoparlantes. Se trata de un paso más en el proceso 'democratizador' que viene experimentando la institución desde hace algunos años en un intento de vertebrar toda la riqueza que genera el idioma. Como siempre, damos la bienvenida a esta iniciativa, confiando en que el proceso no degenere en 'democratización de perversiones idiomáticas', que en principio no tiene por qué ser.
Sobre esto puede leer más en Libertad Digital

Día de la Libertad de Prensa

Hoy, 3 de mayo se ha celebrado el Día Mundial de la Libertad de Prensa. Aunque con un pelín de retardo, incluyo en esta bitácora un recordatorio a la efeméride por la importancia que tiene para cuantos amamos la profesión periodística y cuantos apostamos por un responsable ejercicio de la libertad de información. En unos momentos especialmente delicados para este derecho inalienable, con la presión de los poderes fácticos (de todos los signos y colores políticos, por cierto) en los talones, es un buen momento para proclamar a los cuatro vientos nuestra apuesta por la libertad de prensa y por la dignificación de nuestra actividad. Así como para recordar a los compañeros, José Couso y Julio Anguita Parrado entre otros muchos, que han dado su vida en el ejercicio de su vocación.
Sobre esto se está debatiendo también en Periodista Digital

Naufragio

El mar fue espuma cuando te abrí,
mujer de alas saladas.
Fui marinero de tu adiós
en tierra seca.
El mar y tú,
metáfora de la indiferencia
entre olas y algas
ahogando en arrecifes mi naufragio
de tiempo y luz,
de tritones,
cantos
y sirenas.

Ora et labora

“No quiero alcanzar la inmortalidad mediante mi trabajo, sino simplemente no muriendo”
(Woody Allen)

Primero de Mayo

Primero de Mayo

Mis imágenes del Primero de Mayo son las de la película Novecento, su cartel anunciador y las de los trágicos sucesos de 1886 que conmovieron al mundo desde el mismo corazón del capital, Chicago especialmente, Nueva York, Kentucky, Detroit... Estados Unidos se tambaleaba por el empuje desesperado de una clase obrera que soñó primero, suplicó después y exigía finalmente, mire usted qué atrevimiento cómo está el servicio, la jornada laboral de ocho horas. El resto es bien sabido (creo), represión brutal, asesinatos y ejecución de los líderes sindicales.
Hoy ya casi nadie se acuerda de aquello (creo) y el Primero de Mayo ha pasado a ser una efeméride más dentro del abultado catalogo de Días de Algo que inundan el santoral laico de nuestro calendario anual. Sé que las comparaciones son odiosas y que lo mío puede no ser más que desvaríos románticos (que me perdonen en ICAN), pero hombre y mujer, entre la toma de las calles para clamar por mejoras directas para la masa de desposeídos y los asaderos post manifestación, no hay color; entre el sacrificio de la propia vida en aras de unos ideales y la majadería recurrente de pedir la dimisión del responsable de Empleo de turno desde los micrófonos de una emisora de radio, quieran que no, media un abismo también.
Vale, las condiciones son otras y la vieja estructura de clases se ha difuminado (dicen) al igual que las ideologías, el humo del tabaco en los bares, el Tenerife o la UD. Vale, que las condiciones laborales no son las que eran y que los medios para combatir las injusticias han variado. Vale, que los sindicatos han dejado de ser aquellas células semiclandestinas y sudorosas perseguidas hasta la tumba o la prisión para pasar a formar parte del entramado legal del Estado con sus cuotas de cariño, elegancia, sueldo y subvención. Vale, que cada dos años más o menos nos montamos una huelguita general para darle a tu cuerpo alegría Macarena. Pero vale también que sufrimos una suerte de verticalismo sindical asimétrico de una esterilidad manifiesta que parece más preocupado en influir en el color político de las instituciones, en más o menos evidente connivencia con algunos partidos, y en alcanzar espacios de poder en las empresas que en afrontar de manera directa, clara y contundente los múltiples males (en cantidad y en menoscabo de calidad) que afectan a quienes, en términos puramente marxistas para no liarnos, no son poseedores de los medios de producción. Es decir los que aportan la fuerza del trabajo. Es decir los asalariados.
No es mi intención, desde luego, incitar a una revolución decimonónica de pim pam pum y barricada ni tampoco realizar una crítica acerada contra el conjunto del sindicalismo que, por otra parte, ha demostrado una notable preocupación y entrega en asuntos tan graves como el paro, la siniestralidad laboral, la precariedad del empleo, el mobbing o el acoso sexual y que tan importante papel ha jugado en la mejora de las condiciones del trabajador en la transición democrática. Se trata, más bien, de invitar a la reflexión sobre el papel de los sindicatos en una sociedad cada vez más globalizada y en la que la riqueza se concentra, de forma cada vez más alarmante, en poder de unos pocos en detrimento del resto.
La paz social, como cualquier otra, debe ser tutelada por quienes ostentan la representación de quien carece de voz. Cualquier otra actitud podría conducir a una fisura social de consecuencias impredecibles. Si de algo nos deben servir los ejemplos de Novecento y de Chicago es para corregir los errores que los sustentaron. No sólo de declaraciones públicas y comités de empresa vive el hombre. Si la miseria no encuentra salida, se vuelve metralla de la convulsión social.
Artículo publicado en El Mundo/La Gaceta de Canarias
sábado, 1 de mayo de 2004

Mi gozo en un ZPozo

Pues ya ven, que ahora va María Teresa Fernández, presidenta del Gobierno de las Españas, y dice que de bajar el gravamen de discos y libros, nada. Que era sólo un sueño que tuvo uno vez la ministra de Cultura. Pues vamos bien.
"La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha afirmado que el anuncio realizado este jueves por la ministra de Cultura, Carmen Calvo, sobre la rebaja del IVA en libros y discos era "la expresión de un deseo para que se pueda regular esto, porque es verdad que existe una legislación europea que no lo permite".
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Salvajes vs Salvajes

Salvajes vs Salvajes

La CBS ha emitido unas imágenes que han sobrecogido al mundo entero. Se trata de las distintas vejaciones a las que han sometido los soldados estadounidenses a sus presos iraquíes. Una auténtica salvajada, indigna de quienes se proclaman "defensores de la libertad y de la cultura occidental". Quienes aspiramos a un mundo justo y en paz, sin dictadores pero también sin ejércitos imperiales, no nos sentimos identificados en absoluto con este tipo de atentados contra la humanidad. Por muy asesinos o presuntos asesinos que sean los detenidos. ¿Alguien ha oído hablar de la convención de Ginebra?
Si quieres ampliar información: El Mundo, Periodista Digital, ABC, La Razón
Sobre esto se debate también en Libertad Digital